blogs: Carlos Loret de Mola
El PAN ya estableció la cancha en que jugarán los aspirantes a la candidatura presidencial del blanquiazul para 2012. El dilema parecía ser si los encargados de dirigir el proceso y poner las reglas serían calderonistas o anticalderonistas, pero la solución fue intermedia.
Con el triunfo de Gustavo Madero en la elección del nuevo dirigente nacional del PAN se alejó el temor de los panistas que durante el sexenio de Calderón han estado alejados del círculo presidencial de que desde Los Pinos se impulsará una vez más, como sucedió con Germán Martínez y César Nava, la imposición de alguien salido del grupo de amigos jóvenes del presidente.
También se conjuró la amenaza de una rebelión de los bárbaros del norte y los más ortodoxos doctrinarios panistas que le arrebatara a Calderón el control del partido y lo dejara debilitado para lo que resta de su administración.
Madero, quien llegó al partido como bárbaro del norte al lado de personajes como Vicente Fox, obtuvo el triunfo como resultado de la confluencia de intereses de un sector del calderonismo más cercano –encabezado nada menos que por la primera dama–, y los norteños.
Los perdedores son los calderonistas que se alinearon con el joven Roberto Gil Zuarth, quien acudió a la competencia bajo la sombra de Patricia Flores Elizondo. Para Calderón, el resultado no es malo. No tendrá control absoluto e incontestado del partido, pero tampoco se convertirá éste en su opositor más férreo.
Pero al final, queda abierta la posibilidad de que el candidato presidencial del PAN no sea el que impulse Calderón e incluso que sea alguien no muy bien visto por él.
Esta mañana en Primero Noticias, Madero afirmó que el dirigente del partido no es Calderón pero refrendó la política de alianzas impulsada por él. Tablas…Les leo…REFORMA CONTRA LA EVASION FISCAL.









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